De adicciones y otras maravillas...
Que extraño es cuando descubres cosas acerca de ti de las cuales, de cierta manera, ya eras conciente. Se podría decir que por fin eres honesto contigo mismo y aceptas tus realidades.
En mi caso descubrí una extraña adicción. A parte de ser adicta (una adicta bastante controlada, sí es que eso existe) a Internet, a la música, a dormir y a otras cosas menos interesantes; descubrí que soy algo que he denominado, ABRAZO-ADICTA.
En mi condición de hija única sé perfectamente lo que es ser “consentida”. Me gusta mucho que me mimen (a quien no) pero de igual manera me gusta también mimar. Y en estos últimos días que he estado en un periodo de reflexión en el cual he pensado y “tratado” de equilibrar lo que he sido, lo que soy y lo que quiero ser, me he topado con unos cuantos abrazos; de esos que más que darlos físicamente se dan con el corazón.
Y es que no hay nada más reconfortante, tierno, sencillo, agradable y caluroso que dar y recibir un abrazo. El que te abraza se convierte en tu escudo mientras derrumba tus murallas pero de igual manera tú también lo proteges. Se unen corazón con corazón, pensamiento con pensamiento, cuerpo con cuerpo, alma con alma. Con un abrazo puedes decir tantas cosas al mismo tiempo y lo mejor del asunto es que no necesitas palabras. Derribas murallas, llenas abismos, eliminas diferencias y seguramente si todos lo practicáramos no habría guerras.
Me encanta abrazar y sentir a la otra persona. Me encanta abrazar y apretar y sentir que hay alguien más conmigo y hacerle saber a la otra persona que cuenta conmigo. Abrazar es una de esas adicciones a las que no quieres, ni puedes, ni deberías renunciar.
Pero tengo un problema con mi adicción no soy capaz de pedir que me abracen y mucho menos de abrazar a alguien así por que sí; por lo que en ocasiones sufro de síndrome de abstinencia.
Y al descubrir que sufro de ABRAZO-ADICCIÓN, me di a la tarea de investigar sobre el asunto y lo que hay a continuación es el resultado de dicha tarea:
ABRAZOS
Abrazar es una grandiosa medicina. Transfiere energía, y da a la persona que es abrazada un estímulo emocional. Necesitamos cuatro abrazos al día para sobrevivir, ocho para mantenernos, y doce para crecer. Un abrazo te hace sentir bien. La piel es el órgano más grande que tenemos y necesita mucho cariño. La cosa más buena acerca de un abrazo es que no puedes dar uno sin recibir uno.
TERAPIA CON ABRAZOS
La teoría detrás de esta terapia es que el que nos toquen no es solo bueno. Sino, que ¡es necesario! Investigaciones científicas apoyan esta teoría pues nos dice que el contacto físico o la estimulación física es absolutamente necesaria para nuestro bienestar emocional.
EL PODER DE LOS ABRAZOS
El abrazar logra muchas cosas que tal vez tu nunca has imaginado. Por ejemplo….
- Se siente bien
- Deshace la soledad
- Derrota el miedo
- Abre las puertas a las sensaciones
- Ayuda a la autoestima (wow!!!, ella o el me quiere abrazar a mi)
- Alienta el altruismo (no puedo creerlo, pero quiero abrazar a esa persona!)
- Retrasa el envejecimiento (aquellos que abrazan se mantienen jóvenes más tiempo)
- Ayuda a reducir el apetito (comemos menos cuando nos nutren con abrazos y cuando nuestros brazos están envueltos en otros!)
- Ayuda a reducir la tensión
- Ayuda con el problema del insomnio
- Preserva en condición a los músculos de los brazos y los hombros
- Provee ejercicios de estirarse si usted es corto
- Provee ejercicios de inclinarse si usted es alto
- Afirma la existencia física
- Es democrático (todos son elegibles para un abrazo)
- Es ecológicamente firme (no lastima al medio ambiente)
- Es portátil
- No requiere maquinaria especial
- No exige lugar en particular (el lugar adecuado para dar un abrazo es cualquier lugar como al pie de la puerta, un cuarto de conferencia ejecutivo, una iglesia o un campo de fútbol)
- Hace que los días felices sean más felices
- Imparte la sensación de que pertenecemos
- Llena los sitios vacíos en nuestras vidas
- Sigue funcionando hasta después de que el abrazo se termina
Podríamos hacer tanto por los demás y por nosotros mismos si por lo menos cumpliéramos con los cuatro abrazos al día requeridos simplemente para sobrevivir…
¿Cuántos abrazos has dado hoy? ¿Cómo te sentiste en ese momento?
Personalmente mi cuenta no pasa de 4. Apenas sobrevivo pero fueron tan reconfortantes y tan especiales que iluminaron mi día…

