Hoy es uno de esos días…
Esa es una buena idea: hibernar como los ositos pero ositos del polo norte donde la mitad de año todos los días es de noche y la otra mitad es de día. Aunque pensándolo bien esa última parte no nos convendría ya que estaríamos 24 horas al día trabajando como locos y ¡NO! ¡Que jartera!
Hoy es uno de esos días que en los que no quiero trabajar y es cuando más trabajo tengo; y tengo que correr a entregar mil cosas y llega todo el mundo a molestar ya sea para imprimir alguna cosa, o para que los ayude con el computador que lo bloquearon, o para que les diseñe “x” cosa, o para cualquier otra pendejada.
Y yo no hago más que mirar el reloj y ver que tan solo han pasado, por mucho, 5 minutos. Y ya no se que hacer porque para más piedra toda las cosas que tenia que hacer ya las he terminado y las mil tareas que me encomendaron ya las he realizado. Claro está que con mis “adorables compañeros” me hago la loca para no ayudarles con sus oficios. ¡Soy mala!
Hoy es uno de esos días en los que no quieres ni pensar, ni caminar, ni correr, ni hablar, ni gritar, ni reír, ni llorar, ni trabajar, ni pensar, ni pensar…
Hoy es uno de esos días en los que solamente estoy esperando que lleguen las 6 PM para salir de trabajar y llegar a mi casa simplemente a dormir.


