domingo, julio 02, 2006

El final de este cuento

Muchas cosas han dejado de tener sentido.
Este blog ha dejado de tener sentido.

No se si algún día pueda volver…

jueves, mayo 11, 2006

De adicciones y otras maravillas...

Que extraño es cuando descubres cosas acerca de ti de las cuales, de cierta manera, ya eras conciente. Se podría decir que por fin eres honesto contigo mismo y aceptas tus realidades.

En mi caso descubrí una extraña adicción. A parte de ser adicta (una adicta bastante controlada, sí es que eso existe) a Internet, a la música, a dormir y a otras cosas menos interesantes; descubrí que soy algo que he denominado, ABRAZO-ADICTA.

En mi condición de hija única sé perfectamente lo que es ser “consentida”. Me gusta mucho que me mimen (a quien no) pero de igual manera me gusta también mimar. Y en estos últimos días que he estado en un periodo de reflexión en el cual he pensado y “tratado” de equilibrar lo que he sido, lo que soy y lo que quiero ser, me he topado con unos cuantos abrazos; de esos que más que darlos físicamente se dan con el corazón.

Y es que no hay nada más reconfortante, tierno, sencillo, agradable y caluroso que dar y recibir un abrazo. El que te abraza se convierte en tu escudo mientras derrumba tus murallas pero de igual manera tú también lo proteges. Se unen corazón con corazón, pensamiento con pensamiento, cuerpo con cuerpo, alma con alma. Con un abrazo puedes decir tantas cosas al mismo tiempo y lo mejor del asunto es que no necesitas palabras. Derribas murallas, llenas abismos, eliminas diferencias y seguramente si todos lo practicáramos no habría guerras.

Me encanta abrazar y sentir a la otra persona. Me encanta abrazar y apretar y sentir que hay alguien más conmigo y hacerle saber a la otra persona que cuenta conmigo. Abrazar es una de esas adicciones a las que no quieres, ni puedes, ni deberías renunciar.

Pero tengo un problema con mi adicción no soy capaz de pedir que me abracen y mucho menos de abrazar a alguien así por que sí; por lo que en ocasiones sufro de síndrome de abstinencia.

Y al descubrir que sufro de ABRAZO-ADICCIÓN, me di a la tarea de investigar sobre el asunto y lo que hay a continuación es el resultado de dicha tarea:

ABRAZOS

Abrazar es una grandiosa medicina. Transfiere energía, y da a la persona que es abrazada un estímulo emocional. Necesitamos cuatro abrazos al día para sobrevivir, ocho para mantenernos, y doce para crecer. Un abrazo te hace sentir bien. La piel es el órgano más grande que tenemos y necesita mucho cariño. La cosa más buena acerca de un abrazo es que no puedes dar uno sin recibir uno.

TERAPIA CON ABRAZOS

La teoría detrás de esta terapia es que el que nos toquen no es solo bueno. Sino, que ¡es necesario! Investigaciones científicas apoyan esta teoría pues nos dice que el contacto físico o la estimulación física es absolutamente necesaria para nuestro bienestar emocional.

EL PODER DE LOS ABRAZOS

El abrazar logra muchas cosas que tal vez tu nunca has imaginado. Por ejemplo….

  • Se siente bien
  • Deshace la soledad
  • Derrota el miedo
  • Abre las puertas a las sensaciones
  • Ayuda a la autoestima (wow!!!, ella o el me quiere abrazar a mi)
  • Alienta el altruismo (no puedo creerlo, pero quiero abrazar a esa persona!)
  • Retrasa el envejecimiento (aquellos que abrazan se mantienen jóvenes más tiempo)
  • Ayuda a reducir el apetito (comemos menos cuando nos nutren con abrazos y cuando nuestros brazos están envueltos en otros!)
  • Ayuda a reducir la tensión
  • Ayuda con el problema del insomnio
  • Preserva en condición a los músculos de los brazos y los hombros
  • Provee ejercicios de estirarse si usted es corto
  • Provee ejercicios de inclinarse si usted es alto
  • Afirma la existencia física
  • Es democrático (todos son elegibles para un abrazo)
  • Es ecológicamente firme (no lastima al medio ambiente)
  • Es portátil
  • No requiere maquinaria especial
  • No exige lugar en particular (el lugar adecuado para dar un abrazo es cualquier lugar como al pie de la puerta, un cuarto de conferencia ejecutivo, una iglesia o un campo de fútbol)
  • Hace que los días felices sean más felices
  • Imparte la sensación de que pertenecemos
  • Llena los sitios vacíos en nuestras vidas
  • Sigue funcionando hasta después de que el abrazo se termina

Podríamos hacer tanto por los demás y por nosotros mismos si por lo menos cumpliéramos con los cuatro abrazos al día requeridos simplemente para sobrevivir…

¿Cuántos abrazos has dado hoy? ¿Cómo te sentiste en ese momento?

Personalmente mi cuenta no pasa de 4. Apenas sobrevivo pero fueron tan reconfortantes y tan especiales que iluminaron mi día…

miércoles, abril 12, 2006

Que me quieres decir???

Estas últimas semanas han sido un poco extrañas, unas cuantas sorpresas han llegado a mí y unos cuantos secretos se han revelado ante mis ojos.

Primero el secreto de familia, conocido por muchos pero guardado tan sigilosamente que cuando me enteré solo podía pensar que cosas como esas solo ocurren en las novelas (en su defecto en “Lo que callamos las mujeres” o “Mujer, casos de la vida real”). Y aunque mi post anterior hace referencia a esto; no es nada grave ni nada de que preocuparse. Al contrario ha sido una lección de amor muy grande.

Luego el anuncio de mi jefe renunciando a su cargo y su decisión de ir en busca de su sueño. Al mismo tiempo que pasaban estas cosas; la alegría de encontrar en alguien la posibilidad de tener una nueva amiga, alguien mas con quien compartir tristezas y alegrías, alguien mas a quien abrazar. Aunque debo ser sincera y decir que hay algo que me frena un poco, algo que ocurrió en el pasado y en ocasiones me detiene al tratar de ofrecer totalmente mi amistad.

Por otro lado la muerte ha estado un poco cerca de mí. El infarto de una persona cercana a mi familia y sobre todo a mi mama. El esperar la llamada anunciando el fallecimiento de otra persona relacionada con alguien de la oficina.

Todo esto y en especial lo de tener, relativamente, cerca a la muerte no me gusta, me deprime, me pone a pensar en muchas cosas.

Y para completar este bendito don que tengo, que hace que todas, todas las personas lleguen a mi a contarme sus cosas, sus tristezas; que buscan un consejo (y para ser sincera eso de los consejos no van conmigo). Llegan a contarme las decisiones que piensan tomar y después me piden que no las juzgue, que no piense mal de ellas (cosa que no puedo hacer, no soy quien para decidir que esta bien o mal).

Entonces, dime Señor… Que es lo que me quieres decir? Que quieres de mi? Hay algo en especial, que quieras que yo aprenda?
Ha pasado todo al mismo tiempo, que aun no entiendo…